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Por qué debería dejar de usar una dirección IP compartida

Jennifer Cheng | 13 marzo, 2018

Desde que somos niños se nos enseña a compartir. Compartimos nuestra goma de mascar, compartimos paseos en bicicleta, compartimos un paraguas bajo la lluvia. Pero para un profesional de marketing por correo electrónico, hay ocasiones en las cuales no se debería compartir, en especial cuando se trata de compartir una dirección IP.

Pero ¿qué es una dirección IP compartida? Es una dirección IP utilizada por más de un remitente para el envío de sus correos electrónicos. Las direcciones IP compartidas son principalmente utilizadas por remitentes temporales o excepcionales que no suelen tener un gran volumen de correos por enviar; por lo tanto, les conviene compartir una dirección IP dado que no necesitan ambientarla. A menos que usted forme parte de este grupo, debería adquirir una dirección IP dedicada que sólo le pertenezca a usted.

¿Qué hay de malo en utilizar una dirección IP compartida?
Con una dirección IP compartida, usted carece del control completo de su reputación. Por el contrario, su reputación sólo es tan buena como el remitente más débil de su dirección IP compartida. La reputación es un factor muy importante para los proveedores de correo al momento de determinar si filtrar su correo electrónico enviándolo a la carpeta de spam, o si bloquearlo del todo. Si eligen bloquearlo, sus clientes ni siquiera verán sus mensajes y eso va a perjudicar sus resultados.

Si de improviso experimenta un bloqueo con un proveedor de correo, puede ser sumamente difícil identificar la causa raíz de los problemas de entregabilidad debido a que usted no conoce a los demás remitentes de su dirección IP y no sabe nada acerca de sus correos electrónicos o la limpieza de sus listas. Sin esa visibilidad, no hay mucho que pueda hacer para mitigar un problema de entregabilidad. Entonces, si un remitente recibe una queja, el resto se verá afectado y esto hará que también disminuyan las tasas de entrega en bandeja de entrada.

Veamos este ejemplo:

Remitente A: 1.000 envíos, 400 quejas

Remitente B: 1.000 envíos, 200 quejas

Usted: 1.000 envíos, 0 quejas

A pesar de no tener ninguna queja, su tasa de quejas es del 20% (600 quejas en 3.000 envíos) porque utiliza una dirección IP compartida. La tasa es lo suficientemente alta como para que los proveedores de correo contemplen mover sus mensajes a la carpeta de spam o, peor aún, rechazarlos de las bandejas de entrada de sus suscriptores.

Usted podrá ser el mejor remitente de esa dirección IP compartida pero para los proveedores de correo resultará irrelevante si otro remitente no aplica buenas prácticas de correo electrónico y no posee una lista limpia. Como resultado de la práctica negligente de un remitente, los demás remitentes de esa dirección IP se ven adversamente afectados.

Los beneficios de una dirección IP dedicada
Optar por una dirección IP dedicada le da el control total sobre su reputación como remitente. Le permite suscribirse a circuitos de retroalimentación o feedback loops basados en la IP para recibir informes de quejas de los suscriptores de manera directa.

Además, disponer de una dirección IP dedicada significa que usted puede medir e interpretar su propia reputación a través de soluciones como Return Path Platform. Hay un recurso para  Supervisión de la reputación y de Sender Score, que proporciona información del estado y desempeño de su dirección IP y, al contar con una dirección IP dedicada, esas métricas se vinculan directamente con usted. Esto permite un monitoreo más minucioso y una resolución de problemas de entrega más expeditiva.

Los remitentes de una dirección IP dedicada también pueden recurrir al programa de Certificación de Return Path, que ofrece beneficios en proveedores de correo internacionales y en quienes se asocien con nosotros.

Fuente: Return Path Platform | Reputation Monitor

 

¿Quiénes deberían tener una dirección IP dedicada?
Depende de usted como remitente evaluar su situación y determinar si necesita o no una dirección IP dedicada. A continuación incluimos algunas de las pautas que pueden ayudarlo a definir si le conviene una dirección IP dedicada para su negocio:

  • Usted tiene un volumen constante de envíos para sostener una dirección IP por su cuenta.  No existen cifras bien definidas de lo que constituye un volumen y una frecuencia suficientes, pero debería bastar con saber que no necesita ambientar su dirección IP cada vez que realiza un envío. Como norma general, si no envía como mínimo 50.000 correos electrónicos por mes y no realiza envíos como mínimo una vez cada 30 días, continúe utilizando una dirección IP compartida.
  • Usted puede absorber el costo y mantenimiento de tener una dirección IP dedicada. Si su negocio no puede absorber fácilmente los costos adicionales asociados a una IP dedicada, tal vez prefiera esperar.

Como profesional de marketing por correo electrónico, usted es responsable de la reputación como remitente de su compañía. Una mala reputación deriva en un programa de correo electrónico ineficaz que, en última instancia, afecta los resultados. Con una dirección IP dedicada, usted tiene el control completo de su reputación y también cuenta con acceso a diversas herramientas que lo ayudarán a mantenerla impecable. Para la mayoría de los remitentes, la elección es clara: ¡olvídese de la dirección IP compartida!

 

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